BIBLIOTECA DEL CEPR ANDALUCÍA LA LÍNEA

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miércoles, 12 de octubre de 2016

¿De dónde viene el día de la Hispanidad?



El dia de la Hispanidad nació como fecha ligada al hecho hoy casi olvidado de los millones de emigrantes españoles que marcharon a America entre finales del XIX y los años 20; aquello supuso un cambio muy importante, eran los españoles contemporáneos, el pueblo sencillo emigrante, el que ligaba sus vidas entre nuestros hermanos latino-americanos, no era ya el Imperio y sus glorias pretendidas. La hispanidad surgía ante aquellos millones de personas que descubrían que había todo un mundo que compartía con ellos un idioma y una historia, en la que había de todo, ciertamente, pero sobre todo trabajo duro, vidas de esfuerzo en el día a día, familia y hasta esperanzas de labrarse un futuro. Aquella hispanidad claro que existía y era honrosa, pues era la de los trabajadores, de los emigrantes que marcharon a tierra lejana y encontraron una nueva patria en las repúblicas hermanas. Hubo también otro hecho que se sumó, el que finalmente la España oficial reconocía plenamente las repúblicas americanas, que las reticencias nacionalistas y coloniales del XIX eran definitivamente abandonadas y España como estado las reconocía como hermanas. Sobre estas dos bases, los millones de emigrantes en América y cuanto implicaba el hecho, y la mano tendida a las repúblicas americanas, la idea de la hispanidad tomó cuerpo. El expansionismo de los EE.UU y su pretendido «destino manifiesto», con sus agresiones en toda América, y la influencia anglosajona que buscaba reescribir la historia, fue contestada con la idea de que la hispanidad, entendida como una comunidad de pueblos y naciones independientes con un legado común y con una cultura compartida muy poderosa, capaz de sobrevivir incluso a gobiernos y estados indignos, era algo importante y que tenía personalidad propia de la que sentirnos, todos, muy orgullosos. Este es el concepto original del día 12 de octubre como Día de la Hispanidad, nacido de las comunidades emigrantes y de algunos intelectuales que le dieron cuerpo. En los años 20, la dictadura de Primo de Rivera asumió la idea y le dio cierto impulso para intentar lavarse la cara y pretender un cierto liderazgo internacional en el plano cultural más que otra cosa. Durante la II República la idea de la Hispanidad se reforzó mucho, pues la República abiertamente ya y sin ninguna reticencia se consideraba una república más entre las otras del mismo tronco hispano. El cambio republicano en España fue acogido con enorme ilusión y esperanza por los españoles emigrados en toda América; la política cultural del estado republicano, además de su intento de seguir una política exterior independiente de las grandes potencias se basó también en la idea de la hispanidad como algo a valorar y defender. No era el 12 de octubre fiesta nacional ni remotamente, porque esta idea de la hispanidad no era española solamente, ni podía serlo y la lógica de las fiestas nacionales es, sencillamente, otra. Se llamó con toda propiedad a la celebración de la Hispanidad, Día de la Raza, en el sentido cultural, de reconocimiento de esa raza común mestiza que nos permite a todos hermanarnos porque compartimos sangre común y una lengua aunque el color de nuestra piel sea diferente; no es racismo lo que hay en el Día de la Raza sino su superación. Se reforzó con la República la idea de encuentro, pero no el del día de la llegada de Colón al caribe, sino el del reencuentro amistoso y fraterno contemporáneo, siglos después. El 12 de octubre de 1931, la República escenificó esa vocación fraterna con una llamada telefónica transatlántica entre Madrid y Buenos Áires, una de las primeras llamadas de ese tipo, era tiempo de vuelos pioneros, de viajes de hermanamiento, de llamadas y de abrazos, de la alegría de reconocerse. El ministro de Justicia del gobierno de la República Española, Don Fernando de los Ríos; el doctor Gregorio Marañón; el presidente de la República, Don Niceto Alcalá Zamora; la diputada Dª Clara Campoamor y el gobernador civil de Madrid, Don Eduardo Ortega y Gasset, llamaron al Presidente de la República Argentina.


Pedro García Bilbao. Profesor de Sociología en la Universidad Juan Carlos I





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